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01 febrero 2018

Trilogía de Golden Axe (Sega Genesis)

Lo prometido es deuda. Después de haber realizado una entrada al blog del Arcade original de Golden Axe, y haber conseguido un Sega Genesis Flashback era hora de darle a los juegos. Ya había comentado mi intención original de jugar la trilogía completa de Golden Axe y aquí estoy para contarles como me fue.

La verdad es que estoy jugando mucho juegos de dos jugadores, mi pareja y yo estamos jugando y como no estoy muy actualizado suelo remitirme a los juegos que jugué en mi infancia con mis hermanos (los que para mí, fueron los mejores juegos de dos jugadores)... creo que esta vez mi instinto no me falló. Golden Axe es un perfecto ejemplo de juegos de la época dorada de los 16-bit que no solo eran divertidos y presentaban un reto, sino que aprovechan al máximo el trabajo en equipo de dos jugadores que se sientan ante la misma TV.

Todo con orden, comenzamos por Golden Axe (o por lo menos ahora, su versión de Sega Genesis). Yo llevo años pregonando que el Arcade es mucho mejor, para mi sorpresa mi pareja (que los está jugando por primera vez) le pareció mejor la versión del Sega Genesis. El juego en sí, es prácticamente igual en contenido y en jugabilidad, con pequeños cambios en detalles gráficos y de sonido, pero después de jugarlos a la par me doy cuenta que la versión del Genesis sí es mucho más difícil. Me encantó su reacción cuando pensó "que ha habíamos terminado" y nos avientan un nivel extra.

Dos veces llegamos al final, dos veces nos la partieron. Pero lejos de que se sintiera frustrada y no quisiera volver a jugar, disfrutó mucho del juego y nos proponemos volver a intentarlo. Para mí el haber llegado al final con ella al primer y segundo intento fue excelente resultado.

No quiero clavarme en el asunto de los gráficos ni los sonidos, ya que aunque para mi en aquella época importaba, resulta que al paso de los años las diferencias no eran tan abismales entre la versión casera y la del Arcade, y a la hora de jugarlos todavía menos relevantes, ambas versiones son grandiosas y se disfruta mucho jugarlas.

Ante el fracaso de acabar el primero dos veces, propuse jugar la segunda entrega. Ella convencida de que yo sabía de que hablaba, nos pusimos a darle a la segunda versión. La mera verdad del asunto es que jamás había jugado este juego, se me hizo raro que habiendo sido tan gamer y fan en la época no me hubiera enterado de esta Joya. Pues resulta que después me di a la tarea de buscar información en internet y al parecer el título no piso tierras americanas hasta muchos años después en una antología de sega para otra consola. También recuerdo haber jugado el Arcade en casa de mi amigo Artemio, mismo que tampoco jugué en su tiempo en las salas de arcades (sepa donde lo habrán tenido). El chiste es que esta era la primera vez que jugaba Golden Axe II para Genesis.

Regresan los viejos luchadores, nuevamente escogemos entre los mismos tres personajes que había en la versión original, solo que en esta ocasión si hay ciertos cambios, algunos novedosos, algunos se agradecen, otros... no tanto. Para empezar la magia se acumula y puedes optar por gastar por segmentos, es decir no más botonazo a lo wey que queme toda tu magia (¡yeah!). Ahora los enanitos que tiran la magia son magos que se unen a la pela (como que me causo corto circuito, si son molestos los enanitos que corrían de ti, pero le daban un cierto sabor de boca), el juego sigue estando bastante perro y los poderes de dos botones cambiaron (no sabría decir si para bien o para mal).

Golden Axe II toma los mejores elementos de su sucesor y los repite, probablemente es un juego donde no se arriesgaron demasiado, yo lo disfrute y aunque no lo acabamos pude utilizar las antiguas mañas de hacer que la mitad de los enemigos se caigan sin siquiera tocarlos (cosa que podías hacer en la versión anterior, de hecho una mañana que te ayuda a llegar al final).

Llegó el momento de cambiar a Golden Axe III. El haber jugado los tres de un sopetón fue una experiencia muy llenadora, a mi me hizo apreciar todavía más la primer entrega y seguir pensando que es la mejor. No digo que no hubiera evolución en la saga, de hecho la tercer versión es la que más se siente diferente. Simplemente los combos de golpes, son mucho más complejos y tienes más opciones de combinaciones, agarres... a mi me supo más a Streets of Rage que a Golden Axe.

Ahora te permiten escoger entre cuatro personajes, ahora el enano Gilius Thunderhead se vuelve una especie de guía y no un personaje seleccionable para jugar... en su lugar podremos escoger entre un bárbaro y un felino. El juego esta bastante bien, se nota la evolución en juegos de Genesis años después, sin embargo en la parte creativa creo que se quedaron cortos, simplemente ciertas monturas no me terminaron de convencer, los "caracoles" corriendo como que siento que simplemente trataron muy duro de hacer algo diferente y al final terminas peleando con esqueletos... esqueletos con los cuales seguiré teniendo pesadillas aún ahorita ¿por qué siempre esqueletos?.

Si me permiten decirlo, me entró la nostalgia muy cabrón por Golden Axe, pero al igual que todos los gamers de la época... simplemente "me llené" rápido. Estuve viendo varios juegos de Golden Axe en Youtube hoy en día y comprendo porque Sega "termino" con la franquicia de una manera no muy elegante ni que convenciera mucho a los jugadores. Resulta que hasta juego de peleas hubo, y aunque lo ví y me pareció interesante, resulta que quienes lo jugaron no lo califican muy bien. Todo se resume a que la "mejor" experiencia la sigue dando el juego original del Arcade. Obvio, tampoco terminamos esta entrega, pero me llevo un buen recuerdo de lo mucho que jugamos.

Como opción dejaría la versión de Sega CD, ya que es la del MegaDrive-Genesis con algunos efectos mejorados y con mejor sonido (siempre se agradece el nivel extra).

Me despido no sin antes dejarles este increíble FanArt que le hace homenaje a este grandioso juego, que engendró una serie muy explotada por su creador SEGA y poco apreciado en sus tiempos. La verdad ha envejecido muy bien, y hay que darle mérito a quien mérito merece. (una disculpa porque no sé quien es el autor original de esta obra, pero hay que deleitarse viéndola).