Elfen Lied

Hace unos años, por ahí del 2005 solíamos juntarnos mucho con las hijas de un amigo, sus nombres eran Dinorah y Desiree. Aunque se veía raro con nosotros, y la diferencia de años era grande, las niñas encajaron bien en nuestro círculo social y fueron parte de él durante algún tiempo, nuestras aficiones eran comunes: videojuegos y anime. Obviamente en adolescentes es algo normal estas aficiones (y se sorprenderían que tan “normal” es en treintones como yo), y como sostengo yo: estos vicios “unen” al mundo (literalmente). Las partidas de Starcraft de esa época fueron memorables, y no deben confiarse de ver lindas caras inocentes de niñas, estas dos hacían mancuerna y “solían” ser las sobrevivientes de violentos encuentros entre Ramus, Wolvie y yo (¡Obviamente siempre atacaba primero a Wolvie, no podía arriesgarme a dejarlo vivo!, y estas dos luego arrazaban al planeta después en el endgame con sus Protoss, esto se repitió varias veces a tal grado que llegué a cuestionar el no atacarlas p...